Una invitación a repensar la educación, la historia y la identidad desde el arraigo a los territorios, las historias locales y las múltiples narrativas que conviven en el México contemporáneo es la que hace al lector el libro ‘La leyenda de la mexicanidad: La escuela mexicana y la reconstrucción de la identidad nacional’, obra de Mario Montemayor González, presentado recientemente en la Universidad Iberoamericana León.
El libro que expone la dispersión de discursos y la búsqueda de sentido de ‘la mexicanidad’, busca abrir preguntas fundamentales sobre lo que nos contamos como sociedad y sobre el papel de la escuela en la construcción y deconstrucción la identidad nacional.
Editado por la casa de estudios, el texto propone una lectura crítica, histórica y filosófica sobre la construcción de la identidad nacional a partir de la escuela mexicana en el periodo postrevolucionario.
En su libro, Montemayor parte de la pregunta ¿quiénes somos como mexicanas y mexicanos?
A partir de ella, desarrolla un análisis genealógico e histórico de las narrativas y representaciones sociales que se consolidaron desde la escuela, particularmente durante la gestión educativa impulsada por José Vasconcelos y la creación de la Secretaría de Educación Pública en 1921.
El autor sostiene que la noción de “mexicanidad” no es un rasgo natural ni espontáneo, sino una construcción promovida por una élite intelectual que encontró en la educación masiva un vehículo privilegiado para su transmisión.
A lo largo de las páginas, se analiza el papel del magisterio, inspirada en pensadores como Kierkegaard, Heidegger y Hegel, y se analiza el lenguaje como fundamento de la humanidad y la relación con los otros, así como el arte como expresión simbólica de lo que somos, de aquello a lo que resistimos y de las posibilidades de futuro que se abren desde la creación cultural.
Así, el autor expone la tensión constante entre una educación homogénea, dictada desde el centro, y la necesidad de construir sentido desde los contextos específicos y las historias particulares de estudiantes y comunidades.
El libro también recupera momentos clave de la historia de la educación mexicana en las últimas décadas, lo que enriquece su valor como texto académico y como herramienta para la reflexión crítica.
“Es el relato que he querido compartir entre esas dos visiones de ser humanos, esas dos antropologías que se han fraguado en la modernidad. Creo yo que en la modernidad todavía estamos atorados entre la forma en que se han concebido las ciencias y cómo se abandonó la sabiduría”, compartió Montemayor González.

