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La economía mexicana acumula 14 meses consecutivos de caídas en la inversión fija bruta, dos años con menos registros patronales en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y un bajo crecimiento económico.

Así lo revela la primera edición de 2026 del Boletín de análisis económico de la Escuela de Negocios del Instituto Tecnológico y de Estudios superiores de Occidente (ITESO), el cual detalla que el Producto Interno Bruto (PIB) del país registró un crecimiento anual de 0.41 por ciento al tercer trimestre de 2025, un porcentaje menor al 1 por ciento que se acumuló en promedio durante el lustro 2019-2024 y al 1.99 por ciento del periodo 2013-2018, lo que confirma la desaceleración de la economía mexicana.

“La inversión fija bruta impulsa el crecimiento hacia adelante, y si está cayendo, nos está frenando el crecimiento económico futuro y la economía en general, y el tejido empresarial se ha deteriorado de una manera que, junto con la inversión, genera un freno al crecimiento y al empleo”, comentó Mireya Pasillas, académica del ITESO y responsable editorial del boletín.

El texto afirma que la inversión fija bruta, que mide la capacidad productiva de una economía a través del gasto en la construcción y compra de maquinaria y equipo para este sector, registró 14 meses con tasas negativas y que el último registro, correspondiente a octubre del año pasado, exhibe una reducción de 3.38 por ciento anual.

Respecto a la creación de empresas formales, el IMSS registró una pérdida de 25 mil 667 patrones durante 2025, que se añaden a los 17 mil 911 negocios formales que se perdieron en 2024.

Con ello ya van 18 meses seguidos de reducción de empresas que cotizan ante el IMSS, mayormente micro y pequeños establecimientos.

En 2025 la creación de empleos formales aumentó ligeramente respecto al año previo: 278 mil 697 frente a 213 mil 993.

Sin embargo Pasillas señala que este repunte es “ficticio” debido a la obligación que tienen las plataformas digitales como Uber o DiDi de registrar a sus repartidores, choferes y otros trabajadores.

Sin estos registros, el número de empleos nuevos generados sería de 72 mil 176, es decir, más de 200 mil plazas menos.

“Es positivo que estos trabajadores tengan acceso al IMSS, pero no son empleos nuevos, esos ya estaban”, puntualiza la editora del Boletín de análisis económico.

La informalidad se consolidó como un mecanismo para absorber a la fuerza laboral ante la incapacidad de la economía de generar suficientes puestos de trabajo formales: 55.4 por ciento de la población ocupada en México trabaja sin prestaciones o seguridad social.

Un indicador positivo para la economía nacional es la inflación, que en 2025 se mantuvo en 3.69 por ciento, dentro del rango objetivo del Banco de México.

Además, la Inversión Extranjera Directa (IED) presentó un incremento de 14.5 por ciento anual respecto al tercer trimestre del año anterior, aunque este rubro sigue bajo incertidumbre por las presiones de Estados Unidos en la víspera de la renegociación del Tratado de Libre Comercio entre México, el país de las barras y las estrellas, y Canadá (T-MEC).

El Boletín de análisis económico prevé que 2026 será un año de “bajo crecimiento, presiones inflacionarias persistentes y elevados niveles de incertidumbre, tanto externa como interna”, lo que mantiene la tendencia de desaceleración económica expuesta en 2025.

El análisis prevé que el crecimiento económico para 2025, a falta de la información del cuarto trimestre, será de entre 0.3 y 0.6 por ciento, mientras que la proyección para 2026 será de entre 0.7 por ciento y 1.1 por ciento.

La inflación anual a nivel nacional para 2026 será mayor (4.1 por ciento) como consecuencia de los ajustes de la miscelánea fiscal, los aranceles a productos de países sin tratado comercial con México o el aumento del salario mínimo.

En este año habrá una reducción en la generación de empleos formales, estimada en 221 mil 305, 55 mil puestos laborales menos que los generados en 2025.

Pasillas considera al menos tres factores que afectarán la economía nacional este año: el freno a la inversión privada generada por la incertidumbre ante los efectos de la reforma judicial, la discusión de la próxima reforma electoral y la renegociación del T-MEC programada para julio de 2026, con nubarrones ante las presiones del gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump.

“Con los cambios geopolíticos y con la amenaza de Estados Unidos para intervenir contra grupos del crimen organizado en territorio nacional, lo que busca es encarecer la negociación y que México acepte todas las condiciones que le imponga, que serán más estrictas, lo que generará mayores costos regulatorios, comerciales y de cumplimiento para ciertos sectores de la economía nacional”, prevé la académica.

Imagen de Peter Arreola en Pixabay


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