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La música en vivo tiene el potencial de modificar positivamente las interacciones entre los adultos mayores y generar cambios favorables en el estado de ánimo, esto de acuerdo a un estudio que se desarrolla en la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA) en la que se analiza los efectos de la música en vivo en adultos mayores que residen en una estancia de retiro de la entidad.

De acuerdo al estudio, la música en vivo podría ayudar a desbloquear recuerdos a través de la música, en personas con demencia o deterioro cognitivo, un fenómeno poco explorado en México desde enfoques cualitativos.

El estudio titulado “Música en vivo en una estancia para adultos mayores en Aguascalientes”, encabezado por Juan Pablo Correa Ortega, profesor investigador del departamento de Música, consistió en llevar a los residentes de estancias de retiro en el estado a la Sala de Conciertos de la UAA.

Correa destacó que, si bien el poder de la música es ampliamente reconocido, su capacidad de sincronizar emociones y conductas cobra especial relevancia en contextos de cuidado, al contribuir a disminuir la carga de trabajo de los cuidadores y reducir conductas disruptivas en personas con padecimientos neurodegenerativos, contribuyendo a su inclusión en la comunidad.

A lo largo de seis meses se efectuaron aproximadamente 24 recitales, con una duración de entre 30 min y una hora.

Con un repertorio diverso, se abarcó desde música clásica y tradicional a contemporánea, destacando los boleros, que resultaron especialmente significativos para este grupo etario, propiciando la participación de los adultos mayores a través del canto y el baile.

La investigación, busca responder, desde una perspectiva científica, a preguntas sobre la experiencia musical: ¿cómo viven esta experiencia los adultos mayores, cuidadores y los propios músicos?, y ¿cómo se redefine el sentido de la música en términos de para quién, dónde y con qué propósito se interpreta?

Estas reflexiones, cuestionan la idea de que la música, en especial la música clásica, deba limitarse exclusivamente a los auditorios, y destacan el valor de llevarla a comunidades que enfrentan condiciones de aislamiento.

Así mismo, busca explorar la relación entre la música, la psicología y los procesos afectivos-cognitivos.

El estudio se desarrolla bajo la metodología de observación participante, que implica el involucramiento directo del investigador y los músicos con la comunidad.

A ello, se sumaron entrevistas y acompañamiento continúo durante ocho meses de trabajo de campo, con el fin de evaluar el impacto emocional, social y cognitivo de la música en los residentes.

Posteriormente, se integraron las voces de cuidadores y músicos para enriquecer el análisis desde distintas perspectivas.

Actualmente, el trabajo de campo ha concluido y la investigación se encuentra en la etapa de análisis e interpretación de datos, bajo un enfoque cualitativo.

Este análisis triangula la experiencia del investigador, la respuesta de los adultos mayores y las percepciones de músicos y cuidadores.

Imagen de StockSnap en Pixabay


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