La reducción del impacto sobre las células sanas de los fármacos utilizados en los tratamientos contra el cáncer, específicamente de las quimioterapias, y de sus efectos secundarios, es el eje del estudio que desarrollan Edgar Omar Castrejón González, profesor del departamento de Ingeniería Química en Tecnológico Nacional de México (TecNM), y la estudiante de la Maestría en Ciencias, Victoria Oliveros Maco, en Celaya.
Los resultados preliminares han permitido identificar las estructuras más adecuadas de sílice amorfa como excipiente para los fármaco; y las condiciones óptimas para lograr una adsorción estable del cisplatino, uno de los medicamentos más utilizados en quimioterapia.
La investigación surge ante una de las principales limitaciones de la quimioterapia tradicional: la falta de selectividad.
Al circular por todo el organismo, los fármacos anticancerígenos afectan tanto a células malignas como a células sanas, provocando efectos adversos significativos en los pacientes.
En este contexto, la propuesta del equipo del TecNM Celaya plantea el uso de un excipiente capaz de encapsular o transportar el cisplatino, permitiendo que actúe de forma más focalizada en los tumores.
El estudio se desarrolla inicialmente en un entorno completamente digital, mediante programas especializados que recrean la estructura de la sílice amorfa y se simula su interacción con el cisplatino, lo que permite observar el comportamiento molecular, los tipos de interacciones químicas que se forman y la estabilidad del sistema, sin recurrir de inmediato a experimentos físicos costosos.

Las principales herramientas utilizadas son LAMMPS, un software de dinámica molecular empleado para modelar la sílice amorfa a través de procesos controlados de calentamiento y enfriamiento, y Gaussian, un programa de química cuántica que permite calcular con alta precisión las energías de interacción entre el fármaco y el material portador.
La combinación de ambas metodologías posibilita un análisis integral del sistema a nivel estructural y electrónico.
Es importante señalar que, aún con los avances, los investigadores señalan que aún se requiere profundizar en el estudio antes de considerar aplicaciones clínicas.
Por ello, en la siguiente fase del proyecto contempla la simulación del sistema en presencia de agua, condición fundamental para comprender el proceso de hidrólisis del cisplatino dentro del organismo, mecanismo que permite su activación y posterior interacción con el ADN de las células cancerosas.
Analizar este comportamiento será clave para determinar si el fármaco puede liberarse en el momento y lugar adecuados.


