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Por primera vez desde 2009, México y Jalisco perdieron empleos formales en el mes de enero, esto de acuerdo a un artículo publicado en el último Boletín de análisis económico del Instituto Tecnológico y de Estudios superiores de Oriente (ITESO).

El texto señala que durante el primer mes de 2026, a nivel nacional se perdieron ocho mil 104 puestos de trabajo, de los cuales tres mil 120 fueron en la entidad jalisciense, lo que, a decir del análisis, es sorpresivo, pues al menos en Jalisco se estimaba la creación de 10 mil nuevas plazas en el mes pasado.

El último año, México ha perdido casi 26 mil empresas formales, especialmente comercios (9 mil 733), de acuerdo con los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Mientras tanto, en Jalisco han dejado de operar en la formalidad mil 835 patrones, esto significa que estas empresas o cerraron sus puertas o han decidido irse a la informalidad ante la incapacidad de solventar los costos patronales.

La caída del empleo en enero obliga a los economistas a reducir sus expectativas de generación de empleos este 2026.

Al menos en Jalisco, se esperaba la creación de 32 mil 754 plazas laborales, pero el dato negativo de enero baja la estimación a entre 20 y 25 mil nuevos puestos de trabajo.

Los datos más recientes reflejan que los costos laborales para las empresas son más difíciles de pagar, especialmente para las microempresas que tienen cinco o menos trabajadores, y por ello se ven en la necesidad de despedir empleados, cerrar sus operaciones u operar desde la informalidad, con la precarización laboral que esto implica.

Académicos del ITESO definen tres presiones que vive el sector productivo mexicano y que han derivado en la contracción del mercado laboral actual.

La primera es el aumento en términos reales del salario mínimo de 155 por ciento de 2018 a la fecha; la segunda es la reforma de pensiones aprobada en 2021, que obliga a las empresas a incrementar sus aportaciones a las cuentas de retiro de los trabajadores; y la tercera es la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales.

El ITESO considera que, aunque estas políticas laborales son necesarias y deben hacerse, aplicarlas tiene un costo económico para las empresas que está pegando especialmente a las pequeñas, derivando en la pérdida de empresas formales.

El boletín está disponible en el sitio del ITESO.


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