La Zona Arqueológica La Quemada de Zacatecas, fue el asentamiento prehispánico más grande del centro norte de México, entre los años 600 al 850 de nuestra era, época en que debió ser un poderoso centro rector que logró concentrar 220 asentamientos.
Cuando ocurre la Conquista española, la ciudad llevaba siglos deshabitada por lo que no se tiene mucha información sobre ella, sin embargo, se han desarrollado distintas hipótesis sobre su origen y la filiación de sus habitantes y se les ha visto como herederas de los cazadores recolectores del norte, hasta capital de los caxcanes.

Algunos autores lo asocian con Chicomóztoc, mítico lugar por el que habrían pasado los aztecas en su peregrinación hacia el Valle de México.
En la actualidad se sabe que fue un asentamiento urbano prehispánico que controló el valle de Malpaso y extendió sus redes de intercambio por los cañones del sur de Zacatecas, la región del Tunal Grande, los Altos de Jalisco y parte de Guanajuato y Michoacán.
La Quemada tiene estructuras mucho más considerables que cualquier otra zona arqueológica de la región, como La Ciudadela, complejo amurallado a lo largo de 800 metros por el norte, con paredes de seis metros de alto y cuatro de ancho; el Salón de las Columnas, que se extiende sobre 41 por 32 metros y pudo haber tenido un techo de seis metros de alto, o el Juego de Pelota, de 80 metros por 15, el mayor de la zona, con muros laterales de tres y cinco metros de altura.

A ellos se añade la Pirámide Votiva, con paredes en talud de 10 metros de altura, y restos de una escalinata cuya continuación a la cima desapareció en un derrumbe.
Ubicada en la Carretera Federal 54, a la altura del municipio de Villanueva,, la zona arqueológica se anuncia como Ruinas de Chicomoztoc y se puede visitar de lunes a domingo de 9 a 18 horas.
El acceso tiene un costo de 85 pesos para visitantes nacionales y de 155 pesos para visitantes extranjeros.

