Para resolver la pregunta de ¿a qué sabe Aguascalientes? es necesario darse una vuelta por el número 504 de la calle Dr. Díaz de León, en el barrio Triana del Centro de Aguascalientes, pero temprano, porque este lugar solo abre para el desayuno.
Se trata de la Casa del Encino, con un ambiente acogedor y un sabor a hogar que lo convierte en un lugar de paso obligatorio al visitar la ciudad.



Uno de sus platillos estrella es la Cazuela Encino, rebosante de sabor a cerdo en salsa verde, acompañada de un huevo perfectamente cocido, aunque los molletes, no están nada mal.
Vale la pena probar su Panadería, con una variedad de pasteles irresistibles, como el Panqué de Zanahoria y el Cinnamom, favoritos de los visitantes asiduos.
La combinación de pasión por la gastronomía y un entorno encantador lo convierten en un lugar que vale la pena explorar, a pesar de algún que otro inconveniente en el servicio.


